Algunas personas piensas que la amistad es un tesoro. Otras personas piensan que todo el mundo puede ser su amigo. Otras piensan que la verdadera amistad se cuenta con menos de 5 dedos. Y yo, yo soy de estas últimas. Yo soy de las personas que piensan que la verdadera amistad se personifica en un largo tiempo, por que al principio es como un diamante en bruto, hay que pulirlo, para que sea un diamante radiante, pues para mi, la amistad es eso. Pienso que es un tándem, si uno deja de pedalear, al otro le cuesta tirar de los dos, no avanza, por lo cual si uno no quiere ser tu amigo, no lo será, nunca. Pero mi caso es al revés, mi caso es genial, es todo lo que yo podría querer. Tengo dos diamantes, lo suficientemente pulidos, y no hace falta que brillen, ni que tengan un gran precio, por que a mi no me importa que a la gente no les parezcan diamantes, pueden verlas como cuarzo o como quieran, pero para mi sí que son diamantes, y son los más valiosos del mundo, por eso, no me desharía de esos dos diamantes en la vida. Son los únicos diamantes que he tenido, y espero tenerlos siempre. Puede que me haga con otro diamante, pero, de momento no quiero, no quiero tener que derrochar tiempo en otros diamantes, por que quiero perder todo el tiempo posible con mis verdaderos diamantes. Y ahora dejémonos de diamantes y vayamos a lo que realmente importa.
Ana, Raquel, Raquel, y Ana, como podríais imaginar sois vosotras, vosotras sois los diamantes.
Son los únicos diamantes que cuando veo, brillan con la luz del Sol, y reflejan su luz por todo el lugar.
La gente no sabe que os tengo, pero no me importa, por que prefiero quedarme ciego con vuestra luz, a que otras personas me quiten uno de los pocos brillos que tiene mi vida, por que vosotras, sois una gran parte de ella. Por que os quiero demasiado, y pienso que en este momento, si no me hubiera encontrado con vosotras, no estaría aquí, escribiendo mi primera entrada cutre de mi blog. Pero así es la vida, unos tienen suerte y otros no. Y yo,... yo soy de los primeros, tengo suerte, por teneros. Así que sí, soy de esas personas que piensan que la amistad es un tesoro también. Un tesoro muy valioso. Un tesoro, con nombres y apellidos.
No sé cómo agradecerte cada momento que me dedicas, cada palabra, cada gesto, cada brillo. Sabes lo importante que eres para mí, lo muchísimo que te quiero verdad? Quiero seguir formando recuerdos a tu lado, porque eres una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida.
ResponderEliminarTú sí que eres un tesoro. Siempre consigues que se me salten las lágrimas :´)